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Elementos de la nutrición

Enviado por:

Amalio Lasheras

 

Alimentación y nutrición

ELEMENTOS DE LA NUTRICIÓN

 

INTRODUCCIÓN

La genética marca los topes máximos que pueden alcanzar los perros en altura, corpulencia, salud, etc., pero los animales no pueden conseguir estas mejores expectativas de desarrollo y de salud si los factores ambientales no les son totalmente propicios. Y de esos factores, el más importante junto con la vigilancia sanitaria y la atención veterinaria, es la alimentación. Cada tendón, cada célula, cada parte del perro proviene de lo que come y la calidad de su vida no será mejor que la calidad de sus alimentos. La raíz de la excelencia es el consumo de nutrimentos adecuados y debidamente conjuntados en calidad y en cantidad.
Nutrir es muy diferente que comer. Comer es simplemente saciar el apetito. La nutrición, según el diccionario es: “El conjunto de fenómenos de intercambio entre el organismo y el medio ambiente que permiten al ser vivo asimilar sustancias que le son extrañas y que pueden, también, generar energía”. El conocimiento de los principios de la nutrición básica y de las necesidades nutricionales específicas de los perros sanos y en cada edad, forma parte integral de las prácticas correctas de alimentación. Una comprensión elemental de los cimientos de la nutrición es una exigencia previa forzosa para poder diseñar la alimentación de los animales y tomar las decisiones adecuadas a cada momento nutricional. No son las mismas las necesidades de un cachorro que las de un perro viejo… entre otras cosas el daño que pueden hacer a un cachorro la falta de elementos necesarios puede ser un daño irreversible… y en un plazo de tiempo muy corto, cosa que no pasa cuando su desarrollo se ha terminado, en un perro grande la cosa es menos comprometida, lo que no se come hoy se puede comer mañana o pasado sin tanta perentoriedad. La expresión nutrición no se refiere solamente al estudio de los alimentos, sus nutrientes y los diversos componentes que contengan, se refiere también a las acciones concretas que cada nutriente ejecuta en el cuerpo del perro, sus interacciones y su equilibrio. Es decir, también el examen del modo en que cada animal ingiere, digiere, absorbe y utiliza los nutrientes en cada período de su vida.
Pero, ¿qué son los nutrientes? Son elementos simples que deben formar parte de la ración alimenticia del perro en proporciones ideales para mantener la salud. El perro debe consumirlos diariamente. Sabemos que existen unos cincuenta nutrientes esenciales para el perro. La calidad de la alimentación depende de la buena combinación y proporciones de esos nutrientes.
Existen diversas maneras correctas de alimentar a nuestros perros. Despreciando la manera tradicional de alimentarlos de sobras, lo que culturalmente convirtió a nuestro animal de compañía por antonomasia en un  basurero… hay otras maneras de hacerlo. Aparte de la también tradicional de hacerlo con alimentos cocinados a similitud con la nuestra, están la relativamente nueva de imitar a los orígenes y mantenerlo con comida cruda y también está la alimentación comercial, sea ésta seca, húmeda o semihúmeda, aparte de las diversas combinaciones entre ellas.
El competitivo mercado actual pone a nuestra disposición un amplio abanico de alimentos comerciales. Estos productos se pueden adquirir en supermercados, “pet shop” y clínicas veterinarias. Presentan una gran variedad en cuanto a la fórmula de sus componentes nutritivos, digestibilidad y sabor, así como su forma, textura y aroma. Esta gran cantidad de productos, junto con la publicidad comercial y las falacias sobre nutrición, crean una gran confusión entre profesionales y aficionados sobre la nutrición ideal de sus animales de compañía. Unos conocimientos básicos de los fundamentos de la nutrición son requisitos indispensables para poder evaluar las necesidades de nuestras mascotas.
Hay dos factores a considerar con respecto a la asimilación de los alimentos y que no varían nunca: los procesos del cuerpo y la calidad de los alimentos. Nos explicamos: detrás de los procesos del cuerpo está nuestra herencia genética; es decir, las funciones de nuestro cuerpo están en relación con la información genética programada en cada célula. La herencia genética, según el antropólogo Richard Leakey, se remonta a cientos de miles de años. Los procesos metabólicos fundamentales, que convierten los alimentos en sustancias y energías para todos los seres vivos, no han variado ni un ápice en todo este tiempo.
El perro ha compartido con el ser humano la misma evolución de las técnicas de alimentación. Desde que hace 12 ó 14.000 años el hombre empezó a domesticar y a modificar a las plantas, inventando la agricultura, y a los animales, domesticándolos y modificándolos también hasta conseguir con ambos las variedades actuales, el perro, que ya coexistía con nosotros, fue partícipe de nuestros cambios dietéticos ya que se alimentaba exclusivamente de nuestros restos de comida. Esto durante los 12 ó 14.000 años que como mínimo llevamos juntos. Paralelamente a las mejoras que conseguíamos con plantas y animales también fue cambiando nuestra manera de cocinar, la higiene alimentaria, los conocimientos sobre nutrición…  y sin embargo nuestros sistemas digestivos no han sufrido modificaciones importantes: nuestros lejanos antepasados de hace 150.000 años tendrían exactamente el mismo sistema digestivo que nosotros, sus civilizados descendientes. Lo mismo podemos decir de nuestros perros. Su sistema digestivo es exactamente igual que cuando, con la domesticación, empezaron a sufrir la misma evolución alimenticia que nosotros. Lo que es indudable es que fue un cambio a mejor, que supuso un aumento de la longevidad, de la talla... Entonces, ¿qué ha cambiado? Han cambiado en calidad y diversidad las variedades vegetales y animales que son nuestro soporte alimenticio y también la manera de manipularlos, tanto mecánica como químicamente. La técnica moderna nos permite hacer que nuestras mascotas participen en nuestros adelantos técnicos.
Esto nos conduce al  segundo factor de la asimilación alimentaria: la calidad de la alimentación. En libertad, los cánidos comen, como es obvio, lo que encuentran o pueden cazar, y más el perro, que es un carnívoro oportunista; en libertad no comería sólo lo que consideramos parte noble de la carne: para su adecuada alimentación necesitaría complementar con las vísceras de sus víctimas, con todo lo que esto conlleva de problemas de infecciones parasitarias, así como también determinadas bayas y frutos como complemento o en etapas de carencia de caza. Es una alimentación de supervivencia… no simplemente de apetencia, ¿han visto ustedes alguna vez a un perro que roa el hueso antes de comerse la rica carne? Ningún perro en este estúpido mundo come primero el hueso y después la carne, sobre todo si está hambriento... primero come la carne... y después se dedica al hueso... y si le pones a elegir entre carne y el hueso, ¡come la carne y deja el hueso!
En su larga historia compartida con el ser humano, de subordinación, servicio y compañía, el perro siempre ha sido, nutricionalmente considerado, no un carroñero, sino un basurero que comía los desperdicios que encontraba o, si tenía mucha suerte, de lo que le sobraba a su dueño. Es decir, o desperdicios, o caprichos. Pocos eran los que tenían la fortuna de recibir una comida específica, quizá por falta de medios o de conocimientos de sus dueños. Actualmente eso ha terminado, por suerte. Hoy en día nuestros perros se sustentan de alimentos comerciales creados especialmente para ellos, y que cubren las necesidades peculiares de cada edad, tamaño e incluso actividad. Esto nos lleva a considerar que la alimentación comercial de calidad es superior a la que el animal tomaría en plena libertad.
Las personas que elijan alimentar a sus perros preparando ellos sus comidas, sean estas comidas cocinadas o crudas, tiene la responsabilidad de aprender la suficiente nutrición básica como para que cubra como mínimo sus necesidades.

ALIMENTOS CALÓRICOS Y NO CALÓRICOS

ALIMENTOS CALÓRICOS: PROTEÍNAS, GRASAS E HIDRATOS DE CARBONO

LAS PROTEÍNAS

Las proteínas, hidratos de carbono y grasas bien conjuntados, más los alimentos no calórico que veremos más adelante, se interrelacionan entre sí sin perder su propia identidad, favoreciendo los nutrientes esenciales (aminoácidos esenciales, ácidos grasos esenciales, vitaminas…) la propia utilización y asimilación, la del conjunto y la de elementos no esenciales. Entre todos forman un conjunto nutricional perfecto.
De entre ellos destaca como una estrella de primera magnitud una palabra: Proteína, pero... ¿qué son las proteínas? El término proteína fue elegido en 1838 por Mulder, partiendo de una raíz griega que significa "venir primero" o "de primera importancia". La proteína puede considerarse el ingrediente más importante de la dieta, ya que es ella la que contribuye a la formación del cuerpo. La proteína es el elemento constructor en toda la naturaleza, desde el insecto más pequeño y microscópico hasta del árbol más gigantesco. Pero no hay que olvidar además que, para facilitar la asimilación de proteínas en el cuerpo se necesitan hidratos de carbono, grasas, minerales, fibras, vitaminas... Ninguna de estas sustancias se puede formar por si misma y pocas a partir de las demás. Forman realmente equipo y logran éxitos en el cuerpo cuando están todas disponibles a un mismo tiempo. Las comidas deben ser lo más completas posibles, pero es de primordial importancia ingerir proteínas en la cantidad y calidad adecuadas.
Las proteínas son tan especiales por un elemento que les da sus cualidades y que marca la diferencia con los hidratos de carbono y con las grasas: el nitrógeno. Simplificando, cada molécula de las proteínas (cada aminoácido) está formada por cuatro elementos principales: el carbono, el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno. El resto de las sustancias alimenticias calóricas está formado por las tres primeras. Por eso los alimentos abundantes en proteínas son llamados también ricos en nitrógeno o nitrogenados. Sorprende que un átomo de nitrógeno pueda imprimir calidad constitutiva a la molécula de proteína.
Las proteínas participan en muchas cosas a la vez. El alimento nitrogenado es la base de la formación de cada célula del cuerpo: se encuentra prácticamente en todas partes. La proteína forma parte del pelo, de las uñas, de la piel, de las enzimas, está en el sistema nervioso, en el cerebro, en los músculos, en el hierro que hay en las células rojas de la sangre, la hemoglobina, al igual que en las hormonas que controlan las funciones del cuerpo. Una proteína, la albúmina, recoge los productos residuales del cuerpo y procede a su eliminación, sin ella el cuerpo se hincharía y sería víctima de una intoxicación. Los anticuerpos que el cuerpo fabrica para combatir a las bacterias y virus están compuestos de proteínas. Y como colofón: las proteínas, en caso necesario, se pueden convertir en energía o su exceso en grasa.
El equilibrio entre los alimentos energéticos y los proteicos es esencial. Toda insuficiencia de energía puede llevar al cuerpo a gastar sus proteínas en lugar de reservarlas a su función plástica.
Las proteínas son grupos unidos de aminoácidos que se conectan entre sí por medio de uniones pépticas. Cualquier cambio en la cantidad de los aminoácidos esenciales cambiará el “valor biológico” de las proteínas. Determinadas proteínas son deficientes de algún aminoácido o carente de él o ellos, pero mediante el añadido de esos aminoácidos las proteínas de bajo valor nutritivo resultan adecuadas. El organismo puede emplear exclusivamente los aminoácidos para sintetizar las proteínas del cuerpo.
Los aminoácidos o moléculas de proteínas son veintitrés, de los cuales el cuerpo no puede crear diez y, en determinadas circunstancias, otro más:

·        Arginina: reduce los niveles de amonio en sangre, desintoxicando y mejorando la capacidad aerobia, activa la síntesis proteica y la metabolización de las grasas.

·        Histidina: se puede considerar un aminoácido semiesencial, ya que los adultos suelen producirla en cantidades adecuadas, pero no los cachorros. Es un precursor de la histamina, una sustancia liberada por las células del sistema inmune durante las reacciones alérgicas.

·        Isoleucina: ver valina

·        Leucina: ver valina

·        Valina: aminoácido ramificado. Los tres aminoácidos ramificados, leucina isoleucina y valina actúan previniendo el catabolismo proteico durante el ejercicio y favoreciendo el aumento de masa muscular. La vitamina B6 actúa como catalizador

·        Lisina: necesaria para la síntesis de las proteínas así como para el metabolismo de los carbohidratos y los ácidos grasos. Puede mejorar la producción de energía y la utilización del calcio

·        Metionina: aporta azufre y otros compuestos que necesita el organismo para un metabolismo y un crecimiento normales. Pertenece también a un grupo de compuestos llamados lipotrópicos, sustancias químicas que ayudan al hígado a procesar las grasas (lípidos).

·        Fenilananina: participa en la fabricación de catecolaminas, sustancias químicas del organismo que pertenecen a los neurotransmisores fabricados por las células nerviosas. Mejoran el paso del impulso nervioso entre las neuronas y de otras células.

·        Triptófano: esencial para que el cerebro segregue serotonina que es un neurotransmisor cerebral. Ayuda a controlar la agresividad debida a tensión nerviosa por ansiedad y a la formación de vitamina B3 o niacina.

·        Treonina: aminoácido glucogénico, ya que puede convertirse en glucosa sanguínea y en glucógeno hepático a partir de diferentes vías.

Los doce restantes se pueden obtener a partir de los esenciales si hubiera necesidad de ello. Estos últimos son:

·        Alanina: utilizado por el organismo para sintetizar proteínas

·        Asparagina: interviene en los procesos metabólicos del sistema nervioso central

·        Aspartato: junto con el glutamato, el principal neurotransmisor de la corteza cerebral.

·        Cisteína: uno de los pocos aminoácidos que contienen azufre. Esto le permite formar enlaces especiales y mantener la estructura de las proteínas en el organismo. La cisteína es un componente del antioxidante glutatión. La cisteína también se usa en el organismo para producir taurina, aminoácido esencial para los cachorros.

·        Glutamato: es un elemento vital para el metabolismo y para el funcionamiento del cerebro. Se usa como saporizante.

·        Glutamina: aminoácido esencial condicionado. Constituye el 60 % de los aminoácidos libres del músculo. Anticatabólico, estimula la síntesis proteica, el sistema inmune y el metabolismo. Se asocia con la creatina, la taurina y el HMB.

·        Glicina: constituyente de las purinas. Ayuda a aumentar los niveles de serina.

·        Hidroxilisina: previene la pérdida de masa ósea.

·        Hidroxiprolina: igual que la hidroxilisina.

·        Prolina: está involucrada en la producción del colágeno. Está también relacionada con la reparación y mantenimiento de los músculos y huesos.

·        Serina: interviene en la desintoxicación del organismo, en el crecimiento de tejido muscular, en el metabolismo de las grasas y de los ácidos grasos.

·        Tirosina: favorece la transmisión de los impulsos nerviosos. Eleva la tasa metabólica y mejora la aptitud para desarrollar esfuerzos físicos.

A esto tenemos que añadir un último aminoácido atípico: la taurina. La taurina es considerada un “aminoácido esencial condicionado o convertible en esencial”. Es, después de la glutamina, el aminoácido libre más abundante en los tejidos musculares, recalcándose su importancia en el músculo cardiaco, donde comprende más de 50 % del total. No se encuentra en los vegetales, los alimentos de mayor contenido en taurina son la carne y el pescado. El organismo la sintetiza a partir de los aminoácidos metionina (esencial) y cisteína, necesita de la vitamina B6 como coenzima de la reacción enzimática. El ejercicio intenso y las situaciones de estrés provocan disminución de este aminoácido en el organismo, lo mismo se ha comprobado en perros mayores, por lo que puede considerarse un agente antienvejecimiento. También es antioxidante.
Esto nos lleva de lleno a la calidad de los alimentos que hay que añadir al conjunto bioquímico.
Cuando se come un trozo de carne es claro que no circula por la sangre en forma de filete. El cuerpo tiene la capacidad de descomponer la carne en partes más pequeñas incorporándolas al animal según sus necesidades. Estas partes pequeñas son los ya mencionados aminoácidos. De estos veintidós aminoácidos pueden existir infinidad de combinaciones que, según estén formadas tendrán características diferentes, por ello una célula roja de la sangre es distinta a otra del pelo o de la piel, igual que el perro es distinto a cualquier otro animal o cosa viviente. La naturaleza ha desarrollado esta maravillosa propiedad a través de millones de años.
La principal diferencia entre las distintas marcas comerciales de alimentos es la procedencia de la proteína y el valor biológico de la misma. Según sea su calidad, así las asimila el organismo. Las "mejores" son las que tienen su origen en el huevo, después las estrellas son las procedentes de la leche, la carne y el pescado. Entre las de origen vegetal la reina es la soja, pero el valor biológico de esta leguminosa es menor que las anteriormente nombradas por falta del aminoácido metionina. Normalmente se complementa con harinas de gluten de maíz y de otros cereales, deficientes en lisina y triptófano, pero que se complementa idealmente con la soja y con otras leguminosas.
La calidad se podría definir como "el grado de excelencia que posee una cosa".

Relacionando esto con las proteínas intentaremos que los alimentos proteínicos contengan:
· Porcentajes suficientemente altos de proteína
· Equilibrio en éstas de los aminoácidos esenciales

Hay que destacar que, si falta o está en cantidad insuficiente uno solo de los aminoácidos esenciales no será posible sintetizar ninguna de las proteínas en la que sea componente dicho aminoácido. Esto puede dar lugar a diferentes tipos de desnutrición, según cual sea el aminoácido limitante.
Los aminoácidos limitantes son aquellos aminoácidos esenciales indispensables que siendo de forzosa ingestión para formar nuestros tejidos no están en absoluto en la proteína ingerida o lo están en menor cantidad de la requerida. El valor biológico de una proteína se puede aumentar de una manera muy sencilla y barata mezclándola con otra que complemente sus aminoácidos esenciales.
Los tres aminoácidos que con más frecuencia son limitantes: la metionina, el triptófano y la lisina.

Valor biológico del producto

  • Huevo: 100

  • Leche: 92 (el 80% de las proteínas de la leche son caseínas)

  • Pescado (en harina): 92

  • Hígado: 79

  • Vacuno: 78

  • Soja: 67 (baja en metionina, muy rica en lisina)

  • Carne (harina): 50 (según varían los componentes)

  • Trigo: 48

  • Maíz: 45

  • Gelatina: 0 (no contiene nada de triptófano)

  • Ejemplo de combinación: hígado (79)+soja (67): la media es 73, pero el valor biológico es 92

Como vemos la combinación de dos alimentos da un valor biológico superior al de cada uno de ellos y a la media de la suma de los dos. En este caso hemos combinado hígado y soja. Pero lo normal es combinar una legumbre como la soja, o carne, pescado o huevos, con cereales.

El déficit de aminoácidos esenciales afecta mucho más a los cachorros, jóvenes en crecimiento y hembras gestantes o en lactación que a los adultos.
Puesto que sólo asimilamos aminoácidos y no la proteína completa, es decir: los aminoácidos de la proteína, el organismo no puede distinguir si estos aminoácidos provienen de proteínas de origen animal o vegetal o si el alimento es “natural” o “comercial”.

Comparando los tipos de proteínas podemos señalar:

  • Las proteínas de origen animal son moléculas mucho más grandes y complejas, por lo que contienen mayor cantidad y diversidad de aminoácidos. En general, su valor biológico es mayor que las de origen vegetal. Como contrapartida son más difíciles de digerir, puesto que hay que romper mayor número de enlaces entre aminoácidos.

  • Combinando adecuadamente las proteínas vegetales (legumbres con cereales, o cereales o legumbres con lácteos o huevos o carne o pescado) se puede obtener un conjunto de aminoácidos equilibrado con más valor biológico que cada una de las partes independientemente considerada y que la media: aquí 2 + 2 no es igual a cuatro. Por ejemplo, las proteínas del arroz contienen todos los aminoácidos esenciales, pero son escasas en lisina. Si las combinamos con lentejas o garbanzos, abundantes en lisina, la calidad biológica y aporte proteico resultante es mayor que el de la mayoría de los productos de origen animal. Si combinamos soja con cualquier tipo de carne o pescado, el producto resultante equivaldrá casi al valor biológico del huevo: el alimento considerado por su valor biológico el referente máximo.

  • Así pues, las proteínas de los cereales son en general rigurosamente deficientes en lisina, mientras que las de las leguminosas lo son en aminoácidos azufrados (metionina y cisteína) Las proteínas animales tienen en general composiciones más próximas a la considerada ideal.

Otro punto muy interesante a considerar es el de la cantidad de proteínas necesarias en una buena dieta canina. En principio cuanto mayor es el valor biológico de una proteína, menor cantidad de ella es necesaria en la dieta. Me explico: el perro necesita aproximadamente entre un gramo de proteína de calidad (de alto valor biológico) por kilogramo de peso, a algo más de tres gramos cuando la proteína es de baja calidad. Es necesario un poco más (muy poco) en situaciones críticas, embarazo, crecimiento, temperaturas extremas, exceso de ejercicio, etc., y un poco menor en perros sedentarios. En estos casos se cumple la máxima que dice: “Más no es mejor”. El exceso de proteínas, aparte de que hace trabajar excesivamente los sistemas de eliminación del organismo, se convierte en energía, haciendo la misma labor que los carbohidratos y las grasas.


Valor relativo de varias fuentes de proteínas indispensables para mantener las constantes de nitrógeno en el cuerpo del perro adulto

TIPO DE PROTEÍNA

PROTEÍNA REQUERIDA POR KILO DE PESO EN GRAMOS AL DÍA

 

Albúmina * (hervida)

Caseína ** + 3% de metionina

Harina de pescado

Gluten de trigo + lisina

Caseína **

Carne de músculo magra

Harina de cacahuete

Gluten de trigo sin enriquecer

1,25

1,25

1,36

1,56

1,60

1,60

2,20

3,10

 

* La albúmina o clara de huevo es la única proteína libre

** Proteína de origen lácteo


Es raro un alimento comercial que no contenga por lo menos un 20% de proteínas. Realmente está muy bien que el etiquetado nos diga la cantidad de proteínas, “pero lo deseable sería que nos dijeran la cantidad de proteínas de alto valor biológico que contienen por cada cien gramos”. Teniendo esta información en la mayoría de los casos, bastaría con un 18% de proteínas con las cuales repararíamos los tejidos desgastados y tendríamos la posibilidad de crear otros nuevos en los casos de crecimiento, musculación, etc. Así pues hay que “enriquecer”, dar calidad, o aumentar el valor biológico de las proteínas que toman nuestros perros, antes que aumentar su cantidad.

Análisis fiables de los principales productos comerciales nos muestran que la cantidad de aminoácidos esenciales es correcta, aunque se detecta una ligera deficiencia del aminoácido esencial lisina. En este caso es conveniente añadir una fuente cárnica, de pescado o de huevo adicional de lisina para enriquecer y equilibrar los alimentos de los animales de compañía.

DESEQUILIBRIOS PROTÉICOS

Como mencionábamos antes, normalmente se tiende a dar una cantidad excesiva de proteínas en la alimentación canina sin tener en cuenta que hay que buscar más la calidad que la cantidad. De un consumo excesivo de proteínas puede resultar daños renales, obesidad e incluso una aceleración del envejecimiento.
Por otra parte la aportación insuficiente puede dar lugar a crecimientos reducidos o retardados en los cachorros, peso insuficiente, menor actividad, colores de pelo y pigmentaciones que no alcanzan su intensidad total y una menor producción de leche en las perras lactantes.

Estas deficiencias proteicas pueden deberse a:
· Cantidad inadecuada de alimentos.
· Poca calidad o falta de digestibilidad.
· Utilización de las reservas de proteínas como elemento energético en sustitución de las grasas y de los hidratos de carbono.
· Poca cantidad de proteínas en la comida.
· Dificultades para absorber o digerir esa proteína.
· Enfermedades

PUNTOS

·        Las proteínas son elementos plásticos, estructurales y reparadores.

·        Forman las enzimas, hormonas, anticuerpos, etc.

·        Cuatro kilo-calorías por gramo.

·        A más masa muscular más necesidad de proteínas ¡ojo con los perros que hacen mucho ejercicio!
Recomendaciones en nutrición del esfuerzo:

·        Acercarse a los dos gramos de proteína de calidad por kilo de peso al día.

·        La cantidad de proteína debe ser superior al 20 %, con preferencia de origen animal.

LÍPIDOS: ACEITES Y GRASAS

GENERALIDADES

Son necesarias en la dieta por cuatro causas fundamentalmente:
1.- Para mejorar la palatividad.
2.- Para mejorar la absorción de las vitaminas liposolubles.
3.- Como fuente de ácidos grasos esenciales.
4.- Como medio de obtener energía
Las grasas proporcionan más del doble de calorías que las proteínas o los hidratos de carbono. Representan el ingrediente más caro del alimento.
Los perros, como todos los carnívoros, pueden usar de manera muy eficiente cualquier fuente de grasas o aceites, sean estos de origen animal o vegetal. La excepción la constituyen algunas grasas muy hidrogenadas, como el aceite de coco.
Se ha experimentado con porcentajes de grasa de hasta el 40% sin que el animal haya experimentado ningún tipo de anomalía. No obstante la cantidad recomendada es del 5 al 20% de grasas en la dieta.

DEFINICIÓN DE GRASAS Y ACEITES

1.- Grasas: La mayoría son sólidas a temperatura ambiente. Constituyen los llamados ácidos grasos saturados. Que un ácido graso sea considerado saturado significa solamente que todos los átomos de carbono están llenos de átomos de hidrógeno.
2.- Aceites: Líquidos a temperatura ambiente. Tienen todavía espacio en sus átomos de carbono para más átomos de hidrógeno. Otro tipo de grasas insaturadas son las polinsaturadas que todavía contienen más cantidad de espacio libre, son las grasas que pueden bajar los niveles de colesterol en el cuerpo: los aceites de oliva y girasol son ricos en grasas insaturadas, pero el más efectivo es el aceite de prímula. Todos los ácidos grasos esenciales son polinsaturados.
Conviene recordar que se confunde al colesterol con una grasa cuando en realidad es un alcohol esteroide.

ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES

La esencialidad de los ácidos grasos viene dada por la incapacidad del cuerpo de obtenerlos a partir de precursores. El único ácido graso esencial para el perro es el linoléico (Omega-6 o gamma linoléico), que está presente en la mayoría de los aceites vegetales, excepto en el de coco, y en menor cantidad en grasas de procedencia animal.
El ácido linolénico, esencial para el hombre, no es esencial para el perro. Lo sintetiza a partir del linoléico. Lo mismo pasa con el araquidónico.
No obstante es conveniente proporcionar en la alimentación el ácido linolénico y el araquidónico para descargar al organismo del esfuerzo de formarlos.
Los alimentos deberían contener por lo menos un 1 ó 2 % de ácidos grasos esenciales en la dieta.

DEFICIENCIAS

Las deficiencias de ácido linoléico pueden reducir la capacidad reproductora, a conducir a anormalidades neonatales y hasta a la muerte. También a alteraciones en la piel y el pelo, aunque la mayoría de dichas alteraciones se deben a parásitos externos o internos y a una mala curación de las heridas.
Si el pienso seco no lleva suficientes antioxidantes los ácidos grasos pueden oxidarse, perdiendo su valor nutritivo, así mismo la oxidación se acelera con las temperaturas altas y con la humedad.
Los excesos también resultan perjudiciales, los animales pierden el apetito, se deprimen y aletargan y padecen estados febriles.

PUNTOS

·        El exceso de ácidos grasos polinsaturados provoca unos requerimientos más grandes de la antioxidante vitamina E.

·        El único ácido graso esencial para el perro es el ácido linoléico. Se puede añadir un pequeño suplementos de aceite vegetal (menos aceite de coco)

·        Nueve kilo-calorías por gramo

·        Ayuda en el mantenimiento de la temperatura corporal.

·        Coopera en el funcionamiento del sistema hormonal.

·        Y a la función inmune

·        A la transmisión nerviosa

·        También a la reparación celular

HIDRATOS DE CARBONO

El perro no tiene en teoría necesidad de hidratos de carbono, en estado natural los cánidos no los ingieren prácticamente, pero dado que durante milenios los perros han sido alimentados con sobras de comida humana que contenían primordialmente estos elementos, y de que la comida comercial los contiene en gran cantidad, no tiene sentido práctico discutir sobre esa circunstancia. Los hidratos de carbono proporcionan energía e influyen fuertemente en la función gastrointestinal. Crudos no pueden ser digeridos, pero cocidos ven incrementada su digestibilidad hasta el 74 % y extrusionados en más de un 90-94 %. Los cereales son la principal fuente de hidratos en la comida para perros y hay hidratos en todas las comidas industriales para perros. El perro, como sucede a todos los carnívoros y omnívoros de estomago simple, no está capacitado para digerir los granos de los cereales y de las leguminosas tal como lo hacen los herbívoros de estómago compuesto y las aves. Las técnicas de molido y cocido, extrusión, etc., abren nuevas posibilidades de alimentación correcta para nuestros perros.

Estas técnicas debilitan las paredes celulares de los hidratos de carbono y de las proteínas y eliminan las uniones pépticas de los aminoácidos haciéndolos en el primer caso totalmente asimilables por el organismo del perro y en el segundo facilitando extraordinariamente su digestión. Es el mismo proceso que nos aplicamos a nosotros mismos, que tampoco podemos asimilar los granos de ningún tipo sin manipulación previa. Esta manipulación es puramente mecánica, no química. Los procesos químicos permanecen inalterados, aunque se ven facilitados por la acción mecánica.

Se pueden clasificar en dos grupos:

1.- Solubles: son aquellos que el perro puede digerir y transformar en energía. No obstante el perro puede mantener su índice glucémico sin aportación de alimentos glúcidos gracias a su facilidad para sustituirlos por determinados aminoácidos y por la grasa.
2.- Insolubles: no proporcionan energía ni son digeribles. Son conocidos con el nombre de fibra. Reducen la necesidad energética del alimento.
La fibra de la dieta es una materia vegetal formada por varias formas de hidratos de carbono, como la celulosa, la hemicelulosa, la pectina, los mucílagos también las gomas vegetales. La lignina es el único constituyente no-glúcido de la fibra. Las fibras no se pueden degradar para su absorción en el intestino delgado. El exceso de fibra puede afectar la asimilación de ciertos minerales y vitaminas.

PUNTOS

·        Junto a las proteínas y grasas constituye otro de los principios inmediatos.

·        Cuatro kilo-calorías por gramo.
Se dividen en:

·        Simples, de bajo índice glucémico. El más principal es la lactosa, que tiene cierta importancia para el cachorro. La capacidad del perro para digerirla es limitada, en especial el perro adulto por deficiencia de la enzima lactasa.

·        Compuestos: alto índice glucémico. El principal es el almidón. El almidón no es digerible en crudo para el perro (ni para el hombre). Cocido y, sobre todo, extrusionado, constituye una fuente de alimentación importante para el perro.
El exceso de glucosa se almacena en:

·        El músculo.

·        El hígado.

La glucosa en sangre está regulada por la hormona insulina.

ALIMENTOS NO CALÓRICOS

AGUA

Es, con mucho, el nutriente más importante. Todos los seres vivos dependen del agua para sus procesos vitales. Puede sobrevivirse perdiendo prácticamente todas las reservas de grasas, de glucógeno, la mitad de las proteínas y otro tanto del peso total, sin embargo la disminución de un 15 % del agua total, es la muerte segura. El cuerpo de un perro adulto se compone de aproximadamente un 60 % de agua. En un cachorro recién nacido el porcentaje es de un 85 %.
En condiciones patológicas o de tensión tales como diarreas, ejercicio extremo, temperatura ambiente exagerada, lactación, etc., aumentan espectacularmente las necesidades de este elemento.
Después del oxígeno, el agua es el elemento más importante en la alimentación. Es esencial para regular la temperatura corporal, lubrica los tejidos y actúa como medio fluido para el transporte de los sistemas linfáticos y sanguíneos. La adicción de agua aumenta la resistencia durante el ejercicio. Por otra parte los perros que toman agua durante el trabajo pierden menos peso que los que no la reciben.
Se obtiene por:
1.- Ingestión directa.
2.- Una pequeña parte, por metabolización a partir de las grasas y de los hidratos de carbono.
La piel actúa como receptor de agua en una cantidad aproximadamente igual a la del resto del cuerpo. La ingestión de agua y la de alimentos está fuertemente relacionada, a menor ingestión de agua se produce una menor toma de alimentos, con una repercusión directa sobre el crecimiento y el aumento de peso.
La temperatura del cuerpo se regula en el perro de una manera que difiere totalmente de la del ser humano. En el hombre la sudoración produce una evaporación que enfría su epidermis. El perro no se refresca de esa manera, porque el perro no suda. El perro se refrigera por medio de la evaporación del agua en sus conductos respiratorios por medio de sus fosas nasales. También pierde algo de calor por convección a través de la piel (y por conducción y radiación).
Algunas enfermedades pueden tener transmisión directa por medio del agua, como la leptospirosis. Es demostrado que se dan casos de infección con L. canícola por nadar en aguas contaminadas. El agua puede contener bacterias, substancias químicas, virus, nitritos, nitratos, cloro concentrado, metales pesados...Todo esto puede producir diarreas, trastornos del metabolismo e incluso la muerte.
Es de desear que la calidad del agua sea similar para el hombre y el perro. Debe tomarse fresca, no demasiado fría, eso es lo más conveniente. Demasiado fría puede producir contracciones intestinales y diarreas.

PUNTOS

·        Es el nutriente más importante del organismo. Dos tercios del cuerpo son agua.

·        Necesario para el equilibrio homeostático y para todas las actividades de la vida.

·        A menos edad es necesaria más cantidad más cantidad de agua, a más masa corporal también es necesario más ingestión de agua.
Necesidades:

·        Sedentarismo: 1,5 litros al día para el perro promedio.

·        Perro atleta: 2 a 2,5 litros de agua al día

·        Estas necesidades varían en función de diferentes factores, como el calor, la braquicefalia y prognatismo, la obesidad, etc.
Hidratación durante el ejercicio prolongado o con mucha temperatura:

·        Antes del ejercicio.

·        Durante el ejercicio

·        Después del ejercicio.

VITAMINAS

Las vitaminas son elementos orgánicos esenciales para el funcionamiento de los procesos metabólicos del organismo, tal como pasa con los minerales, son esenciales para la vida.
Esbozando un principio de organización los podríamos dividir en hidrosolubles y liposolubles según se disuelvan en agua o en aceite.
No tienen la misión de proporcionar energía. Son moléculas reguladoras de una amplia serie de funciones fisiológicas.
Se le atribuyen una serie de cualidades terapéuticas, muchas veces infundadas, generalmente están sobrevaloradas por campañas publicitarias que han provocado una moda de suplementación que muchas veces conducen a hipervitaminosis, tan peligrosas como las insuficiencias. Por el contrario las carencias son raras y sólo se dan en alimentaciones caseras cocidas o crudas o en productos comerciales de muy baja calidad. Las hipervitaminosis se producen siempre con las vitaminas liposolubles, el exceso de las hidrosolubles se elimina con la orina.

Se distinguen porque:

1.- Son sustancias orgánicas.
2.- Sus necesidades diarias son mínimas, se miden en miligramos o microgramos.

Vitaminas liposolubles.

Vitamina A (retinol): tiene como principal misión mejorar la visión y el crecimiento óseo en los animales jóvenes, regularizando también el sistema nervioso y mejorando la resistencia a las enfermedades. El perro, lo mismo que muchos mamíferos, tiene la cualidad de sintetizarla a partir de precursores y convertirla en vitamina A activa. De los carotenoides, de los cuales el betacaroteno es el más importante, son desdoblados por una enzima dioxigenasa en la mucosa intestinal, generando retinol (vitamina A).
Se observa pocas carencias de esta vitamina en el perro. Su insuficiencia puede producir alteraciones en la reproducción, conjuntivitis, ceguera nocturna y mala calidad del pelo. El exceso: anorexia y pérdida de peso. Se necesitan aproximadamente 5.000 U.I.
Vitamina D (calciferol): mejora el equilibrio del metabolismo fosfocálcico y la absorción de calcio. El perro tiene la cualidad de sintetizar la vitamina D3 cuando la piel se expone a los rayos ultravioletas del sol, debido a lo cual sus necesidades suelen ser pequeñas. Se ha demostrado que el perro no tiene capacidad para sintetizar por si mismo las cantidades necesarias de esta vitamina. Su carencia produce problemas óseos, su exceso anorexia. Dosis diarias de 500 U.I.
Vitamina E (tocoferol): Antioxidante y protector ante las patologías musculares del esfuerzo. Actúa como antioxidante neutralizando los radicales libres, la vitamina E y el selenio actúan de manera sinérgica.
Su carencia se ha asociado a degeneración muscular, problemas reproductivos, degeneración retiniana y alteraciones en la respuesta inmunológica. Excesivas dosis producen anorexia. Cincuenta miligramos por kilo de peso.
Vitamina K: sintetiza los factores de coagulación. Se incluyen un grupo de compuestos denominados quinasas. Sintetizan la protrombina y es necesaria para la coagulación sanguínea normal. No se ha observado carencia de ella en los perros. Niveles excesivos son peligrosos.

Vitaminas hidrosolubles.

En el perro principalmente las del grupo B. El organismo tolera cualquier exceso de estas vitaminas sin menoscabo para su salud. Intervienen en la utilización de los alimentos y en la producción de energía por el organismo.
Vitamina B1 (tiamina): indispensable para el metabolismo de los glúcidos y la función nerviosa.
Es necesaria para la utilización de los hidratos de carbono para obtener energía y en su conversión en grasas y ciertos aminoácidos.
Su deficiencia afecta significativamente el funcionamiento del sistema nervioso central debido a la dependencia de los hidratos de carbono para la obtención de energía. Es una vitamina muy sensible al calor y por lo tanto fácilmente destruible en los alimentos procesados. Su deficiencia en perros es muy escasa y se debe casi siempre a la presencia de factores antitiamina en el alimento. Su deficiencia produce anorexia, parálisis, vómitos, alteración de los reflejos, postración o convulsiones, se necesita un MG/Kg. No es tóxica a ningún nivel.
Vitamina B2 (riboflavina): es la responsable de que cuando la tomemos, sea sola o asociada haga que la orina tenga un tinte amarillento y un peculiar olor. No es demasiado sensible al calor pero sí a la luz. Es necesaria para liberar las coenzimas necesarias para producir energía a partir de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Su insuficiencia altera la calidad cutánea, son aconsejables las tomas diarias de 2,2 miligramos por kilo de peso. Su exceso se elimina con la orina. Interviene en la calidad de la función nerviosa.
Vitamina B3, niacina, ácido nicotínico, factor PP o vitamina antipelagrosa: los perros pueden sintetizarla a partir del aminoácido triptófano. Abunda, por tanto, en carnes, leche y pescado. Forma parte determinadas coenzimas que actúan con enzimas en los procesos de oxidación de glúcidos y prótidos y en la respiración celular. Es un vasodilatador que mejora la circulación sanguínea y participa en el mantenimiento fisiológico del sistema nervioso, la piel, la lengua y el sistema digestivo. No es tóxica.
Vitamina B6 (piridoxina): es necesaria para el metabolismo de los aminoácidos y en menor grado interviene en los de la glucosa y los ácidos grasos. La carencia de esta vitamina produce convulsiones y anemia. Como todas las vitaminas de grupo B su exceso no es tóxico. Un miligramo por kilo.
Ácido fólico (en forma sintética) o folato (en forma natural): indispensable para el metabolismo de las proteínas y la síntesis de la hemoglobina. En casos de deficiencia de esta vitamina disminuye el crecimiento y la maduración celular, esto se manifiesta clínicamente con la aparición de anemias. Es indispensable en la dieta de la perra gestante para prevenir malformaciones en la columna vertebral y en el cerebro. Es tres veces más asimilable en su forma sintética (ácido fólico) que en su forma natural (folato). Cero dieciocho miligramos por kilogramo de peso. No es tóxica.
Vitamina B12 (cianocobalamina): metabolismo de las proteínas y síntesis de la hemoglobina. Es la única vitamina que contiene un oligoelemento. Su deficiencia da lugar a anemias. Sólo se encuentra en alimentos de origen animal. A diferencia de otras vitaminas hidrosolubles el organismo puede almacenarla, son necesarias 0,02 MG/kg., al día. Sólo en experimentos de laboratorio se ha conseguido que produzca anemias, el organismo soporta cualquier dosis máxima.
Ácido pantoténico: integridad de los tejidos. Se encuentra presente en todos los tejidos del cuerpo, interviene en numerosos aspectos de la metabolización de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Su deficiencia es extremadamente rara. Su falta provoca convulsiones, gastritis, enteritis y anorexia. No existen datos sobre su toxicidad.
Vitamina H (biotina): integridad de la piel. Interviene en el metabolismo de los glúcidos, de los lípidos y de las proteínas. La yema del huevo la contiene en gran cantidad, pero la clara la destruye por medio de la avidina. Es por eso que es necesaria la cocción del huevo para su completa asimilación. Es indispensable para que no aparezcan problemas cutáneos, debilidad, diarrea, parálisis y anorexia. Dosis aconsejables de 0,1 miligramo por kilo de peso y día. Ninguna toxicidad.
Vitamina B4 (colina): metabolismo de los lípidos. Mejora los sistemas inmunológicos. Es una precursora de la acetilcolina, un neurotransmisor, es necesaria pera el transporte de los ácidos grasos hacia el interior de las células. Su falta produce desajustes metabólicos. Mil doscientos MG/kg., día. El exceso provoca diarreas.
Vitamina C (ácido ascórbico): al contrario de lo que sucede con el hombre prácticamente todos los animales pueden sintetizar el ácido ascórbico, por lo que su ingestión exógena es innecesaria a niveles de salud. No obstante estuvo de moda entre algunos criadores, principalmente ingleses, aplicarlo a sus perros cachorros debido al factor favorable que ejerce esta vitamina para la hidroxilación de los aminoácidos prolina y lisina en el proceso de la formación del colágeno
. El colágeno es el principal constituyente de los tejidos conjuntivos, osteoides y de la dentina. Se le puede asociar a producir beneficios en procesos de cicatrización de heridas y, con dudas, como ayuda ergogénica. No es necesaria para el perro, pero su exceso no es tóxico.

ANTIVITAMINAS

Existen una serie de sustancias que impiden la utilización total de determinadas vitaminas.
Son las tiaminasas, la avidina, y el dicumarol:
· Tiaminasa: es una enzima que está presente en las vísceras crudas de los pescados. Destruye la Vit. B1 (tiamina).
· Avidina: alojada en la clara cruda de los huevos. Impide la absorción de la biotina, se desactiva con el calor. De todas maneras cuando se toma el huevo crudo entero la riqueza de biotina de la yema compensa la perdida que produce la avidina de la clara.
· Dicumarol y similares: preparados que se utilizan en los raticidas, impiden la síntesis de la Vit. K, en el hígado. Sólo se ingieren por accidente.

MINERALES Y OLIGOELEMENTOS

Los minerales son elementos inorgánicos esenciales para el funcionamiento de los procesos metabólicos del organismo, como sucede con las vitaminas son esenciales para la vida, a pesar de ello no superan el 4 % del peso del organismo animal.
Un esquema de clasificación los dividiría en macroelementos y microelementos u oligoelementos según se encuentren en cantidades más o menos apreciables.
Los minerales no deben considerarse individualmente sino como grupo por las interacciones que hay entre ellos. La cantidad de cada mineral consumido contribuye a la absorción del resto.

MINERALES

Calcio y fósforo: el calcio y el fósforo son macroelementos necesarios para la formación y el mantenimiento del esqueleto. Intervienen en una amplia gama de reacciones metabólicas. Las investigaciones efectuadas demuestran que no son necesarias cantidades muy elevadas de calcio en la dieta.
En la actualidad las deficiencias de calcio y de fósforo en la dieta son inusuales debido a la alimentación con alimentos industriales muy equilibrados. Las dietas formadas por carne o tejidos orgánicos producen carencias de calcio. Las carencias de fósforo se suelen producir por un exceso de calcio.
Magnesio: no se ha observado deficiencias de magnesio en perros. Está presente el huesos y tejidos blandos, su deficiencia ocasiona debilidad muscular, ataxia y, finalmente, convulsiones.
Azufre: es necesario para la síntesis del sulfato de condroitina y la heparina, un anticoagulante.

ELECTROLÍTOS

Sodio: las necesidades de sodio se deben principalmente a las pérdidas diarias de este elemento por el organismo. En fase de mantenimiento las cantidades son muy bajas, no es así cuando el perro hace ejercicio. Parece que el perro es muy resistente al aumento de la hipertensión por ingesta de sal, el exceso se resuelve con una mayor excreción de orina y agua, junto con un aumento de la sed y el lógico consumo de la misma.
Potasio: el potasio es el principal catión presente en el líquido intracelular. Un tercio del potasio celular está unido a las proteínas, el resto se encuentra ionizado. El potasio ionizado intracelular proporciona la presión osmótica indispensable para numerosas reacciones enzimáticas. La pequeñísima cantidad de potasio presente en el líquido extracelular contribuye a la transmisión de los impulsos nerviosos y a la contracción de las fibras musculares. Prácticamente todos los alimentos contienen potasio.
Cloro: el ión cloro representa dos tercios aproximadamente del total de los aniones presentes en el líquido extracelular. La cantidad de cloro ingerida por los animales va en paralelo con la de sodio. No se han comprobado deficiencias en los perros, excepto en casos de diarreas, si el perro no orina se puede producir su concentración.

MICROELEMENTOS U OLIGOELEMENTOS

Manganeso: no se han descrito deficiencias de manganeso en los perros. Actúa como componente de diversas enzimas.
Cobre: es necesario en el organismo para la absorción y el transporte del hierro, formación de la hemoglobina y funcionamiento del sistema enzimático.
Zinc: junto con el hierro es el microelemento más abundante en el organismo. Es importante para el metabolismo normal de los hidratos de carbono, lípidos, proteínas, ácidos nucleicos y para el mantenimiento de la integridad de la epidermis, del sentido del gusto y del sistema inmunológico.
Selenio: protege las membranas celulares de las lesiones oxidativas. Debido a la abundancia de selenio en los alimentos nunca representan problemas en los perros. Su ingesta excesiva es tóxica.
Yodo: es indispensable para que la glándula tiroides sintetice las hormonas

PROCESO DIGESTIVO

 

El aparato digestivo puede presentar múltiples variantes morfológicas; pero el proceso digestivo es el mismo en todos los animales: transformar los glúcidos, lípidos y proteínas en unidades más sencillas, por medio de enzimas digestivos.

 

Boca

 

La digestión comienza en la boca. El perro tiene variaciones en su dentadura que difieren de la de los carnívoros estrictos, los molares, situados por detrás de las muelas carniceras, ofrecen superficies de masticación en vez de los filos cortantes que tienen las de los carnívoros puros. Incluso las muelas carniceras inferiores tienen una parte anterior más o menos cortante y otra posterior no cortante. Esto indica que en su dieta se pueden incluir alimentos vegetales de más difícil asimilación, insalivación y predigestión en la cavidad oral que la carne y que por lo tanto necesitan masticación previa. No obstante esta masticación casi no existe, limitándose el perro a poco más que trocear los alimentos antes de deglutirlos. A eso se añade la limitada capacidad que tiene la saliva del perro de producir amilasa. Esta es la razón por la que los almidones llegan al duodeno, la primera parte del intestino delgado, casi enteros.
A través de la faringe, que es un tubo muscular que comunica el aparato digestivo con el respiratorio, pasa al esófago.

 

Esófago


Para que las vías respiratorias permanezcan cerradas durante la deglución, se forma en la faringe un repliegue, llamado epiglotis, que obstruye la glotis. De esta forma se impide que el alimento se introduzca en el sistema respiratorio.

En el esófago se producen contracciones abdominales que forman el bolo alimenticio y lo empujan hacia el estómago. La capa mucosa del esófago secreta un moco que contribuye a la lubricación del bolo alimenticio.

 

Estómago

 

Actúa como un depósito de los alimentos. Constituye una dilatación del tubo digestivo, donde se almacenan los alimentos durante un tiempo para que pasen al intestino en un estado de digestión avanzado. En él se inicia la digestión de las proteínas.


El estómago se compone de:

1.- Región cardíaca, que limita con el esófago mediante un esfínter llamado cardias.

2.- Una región media, llamada cuerpo.

3.- Región pilórica que comunica con el intestino a través del esfínter pilórico.

El estómago es musculoso, por lo que gracias a sus contracciones, se completa la acción mecánica. Además en él se realiza parte de la digestión química, gracias a la acción del jugo gástrico, segregado por las glándulas de las paredes.

En general, después de permanecer en el estómago el tiempo necesario, los alimentos forman una papilla, llamada quimo, que pasará poco a poco al intestino.
El estómago está situado detrás de la parrilla costal y a la izquierda de la línea distal. Su volumen es grande, de hasta ocho litros, debido al régimen predominantemente carnívoro del perro y en caso necesario se puede distender notablemente llegando a alcanzar hasta la quinta vértebra lumbar.

Al llegar al estómago se desactivan los procesos de metabolización de los hidratos, quedan en suspenso y se inicia la digestión de las proteínas mediante la mezcla de los jugos gástricos y de la pepsina. Así pues la digestión de los carbohidratos se suspende temporalmente mientras se inicia la de las proteínas. Los jugos gástricos no tienen enzimas que actúen sobre los hidratos de carbono y las enzimas de la saliva, como hemos dicho antes, tienen poco tiempo de actuar, si es que actúan, en el perro. El ácido clorhídrico es uno de los componentes de los jugos gástricos que segrega el estómago durante la ingestión de los alimentos. Simplemente el olor a comida o el verla aumentan las secreciones gástricas que hacen que se produzca la pepsina. Dos enzimas: la renina y la pepsina rompen las células gigantes para convertirlas en compuestos más simples. Si no se produce suficiente ácido clorhídrico la asimilación de los aminoácidos es incompleta, también la asimilación del hierro, calcio, vitamina B12 y otros nutrientes que necesitan de la optimización del pH que controla el ácido clorhídrico.
Así mismo la acción conjunta de las enzimas digestivas y del ácido clorhídrico actúan como eficaces destructores de microorganismos que penetran en el sistema digestivo junto a los alimentos.
Las proteínas no se utilizan como tales sino después de su partición en aminoácidos liberados. Utilizando la digestión o hidrolización, absorción y metabolización se descomponen en aminoácidos libres y cadenas cortas de péptidos, y  después de traspasar la pared intestinal forman las proteínas propias de cada organismo, es decir: se forman los tejidos propios del cuerpo del perro en lo que se denomina "circulación entero-hepática". Los aminoácidos, pues,  se transforman en otros aminoácidos según las necesidades, con excepción de los esenciales que se obtienen siempre por vía exógena, pasando nuevamente al torrente circulatorio a partir de donde se vuelven a distribuir hacia órganos y tejidos para formar cada una de las proteínas que demanda el organismo en ese momento para sustituir las consumidas durante el ciclo vital.

Desde allí el píloro impulsa el bolo alimenticio hasta el duodeno, la primera parte del intestino delgado.


Intestino

 

El intestino se compone de tres partes:

1.- Intestino del