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Cómo
cuidar a nuestro perro
Ya hemos elegido nuestro perro, llega el feliz día y lo
llevamos a casa. Nuestro maravilloso perro está en nuestro hogar ¿Y
ahora?:
Si es un cachorro hay que tener en cuenta varios factores:
- La alimentación es fundamental, deberemos seguir las pautas que nos
haya dado el criador, en principio, seguir con el mismo pienso que éste
le haya estado dando. Es muy importante no cambiarle la alimentación y
si por algún motivo hay que hacerlo, lo haremos paulatinamente, pero
insisto si es la misma que el criador nos ha dicho mucho mejor. A un
cachorro de menos de cuatro meses yo le doy de comer cuatro veces al
día, de los cuatro a los seis meses, tres veces al día, a los seis meses
se la reduzco a dos veces día y al año ya comienzo con una sola vez día.
Nunca le dejaremos la comida sobrante, lo que el animal deje se lo
retiraremos, si es comida húmeda es mejor despreciarla y tirarla pues
puede descomponerse y afectar a nuestro animal.
Es normal que los primeros días el animal extrañe y no coma con mucho
apetito, en este caso le retiraremos la comida y esperaremos a la
próxima vez. NUNCA LO FORZAREMOS A COMER.
Es conveniente dar animal un pienso de calidad, y formulado
especialmente para cachorros. Nuestro veterinario nos aconsejará cuál es
el más conveniente para esa edad y ese tipo de raza, el recipiente en el
que le demos de comer deberá estar siempre limpio, yo me decanto por los
de acero inoxidable, son más caros, pero más fáciles de limpiar y
resistentes a los mordiscos, los de plástico son más baratos, pero
tienen los dos inconvenientes anteriores.
El agua deberá estar siempre a disposición del perro. Deberemos
cambiarla a diario, o cuando la veamos sucia.
Hay que tener muy en cuenta que los cachorros son muy propensos a
morderlo todo, tendremos cuidado de no dejar a su alcance cosas que se
puedan tragar, sustancias tóxicas, y cables de corriente. Son frecuentes
las visitas al veterinario, por no haber tenido en cuenta esto.
Yo soy partidario de no dejar al animal suelto por la casa cuando es
pequeño, o cuando no estamos con él, Deberemos elegir un sitio dónde
comerá y comenzará a hacer sus necesidades. En el próximo capitulo daré
unas normas básicas para enseñarlo a hacer los “pipis” y las “cacas”
fuera de casa.
Es conveniente una primera visita al veterinario, para que le haga un
primer reconocimiento, vea qué vacunas tiene puestas y nos dé cita para
la próxima vacunación y desparasitación. En esta visita, debemos
identificar al animal mediante chip, aunque no tenga la edad que la
legislación recoge cómo máxima, (esta edad varía dependiendo de la
comunidad autónoma a la que pertenezcamos) ya que mientras antes
identifiquemos a nuestro animal mejor, porque estaremos protegidos en
caso que el animal se pierda o nos lo roben, pues siempre podremos
demostrar que es nuestro.
Sí adoptamos un perro adulto es fundamental:
- Si es un animal que hayamos encontrado, hay denunciarlo en un cuartel
de la guardia civil o policía y llevarlo a un veterinario para que le
pase el lector y vea si está identificado. Si lo esta, avisaremos al
propietario y le diremos que tenemos a su animal.
- Si es un animal que hemos recogido de una perrera o un albergue,
normalmente nos exigirán que lo vacunemos e identifiquemos antes de
llevárnoslo.
Los animales adultos son más fáciles de cuidar, sólo comen una vez al
día, elegiremos un pienso de calidad y agua siempre disponible.
Los primeros días es conveniente no dejarlo solo, pues puede tener miedo
y destrozarnos la casa, y deberemos tener paciencia para corregirles la
manías que puedan tener.
Cuando los saquemos a la calle debemos de sacarlos atados o como dicten
las leyes vigentes en cada comunidad autónoma. Si lo llevamos a un lugar
dónde el perro pueda andar suelto, debemos tener cuidado hasta que se
acostumbre a nosotros, pues puede que no responda a nuestra llamada.
Nunca deberemos correr tras el si no viene a nosotros, un perro por
pequeño que sea corre más que un humano y nos será prácticamente
imposible cogerlo, si se da este caso lo más efectivo es agacharnos y
silbarle y llamarle con voz tranquila, nunca le daremos voces o le
gritaremos.
Tanto si es cachorro como si es adulto, cuando lo saquemos a la vía
pública deberemos llevar bolsas para recoger las defecaciones. Nunca las
dejaremos tiradas, debemos pensar que es muy desagradable encontrarnos
una “caca” en mitad de una acera o en un parque, máxime cuando hay
niños.
Esto son unos consejos a grandes rasgos, los veterinarios nos ayudarán
en la tarea de cuidar a nuestro animal, no debemos nunca dejar de ir al
veterinario, NI AUTOMEDICAR A NUESTRO ANIMAL, cuando notemos algo
extraño o pensemos que esta enfermo.
José Miguel Sánchez
- veterinario
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