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Movimiento pasivo de la articulación. Todas las
articulación poseen un grado de movilidad característico, que es el
movimiento real permitido de los músculos. Asimismo, poseen movimiento
accesorios, que constituyen el movimiento interno de la articulación y
le permiten resbalar, rodar, girar o deslizarse. Cuando una articulación
esta lesionada, a menudo se constata que tanto el juego de la
articulación como el movimiento característico están degradados, de lo
que resulta una disminución o perdida del grado de movilidad. Cuando se
estira una articulación y se mejora su grado de movilidad, es necesario
reforzar también los músculos involucrados dentro de este nuevo grado de
movilidad.
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