LA IMPORTANCIA DE
LAS VACUNAS EN ANIMALES DE COMPAÑÍA
¿Qué es una
vacuna?: La primera vacuna la descubrió Jenner,
en el siglo dieciocho, observando que los granjeros que ordeñaban
vacas (de ahí el nombre vacuna) no padecían viruela. Esta inmunidad
de los granjeros era debida a que al entrar en contacto con las
vacas que padecían viruela bovina, (que no es patógena para el
hombre) se inmunizaban. Este es el principio por el que
“funcionan” las vacunas.
Una vacuna es un
agente patógeno, que bien muerto o atenuado (es decir tratados para
que no tengan capacidad letal) se hace entrar en contacto con un
organismo, para prevenir que este pueda padecer la enfermedad.
Los mecanismos de
inmunidad son complejos, pero muy resumido se trata de que el animal
receptor de la vacuna cree “defensas” contra el agente patógeno.
Las vacunas
usadas en animales de compañía son inyectables y además deben ser
conservadas en frío para que no se estropeen. El controlar la cadena
de frío es fundamental para la eficacia de la vacuna.
Las vacunas en
animales de compañía deben ser siempre administradas por
profesionales veterinarios, los que además aconsejarán las pautas de
vacunación, (cuantas y a qué edades han de ser puestas). Las pautas
quedan a criterio profesional, teniendo en cuenta el animal y la
situación epidemiológica del lugar.
Las principales
vacunas que se ponen en perros son contra las siguientes
enfermedades: Parvovirosis, moquillo,
leptospirosis, hepatitis canina y rabia.
Hay otras como la de la tos de las perreras y el
coronavirus canino que no son tan
importantes, estas enfermedades no suelen ser letales por sí.
En gatos se usan
vacunas contra los virus del tracto respiratorio, leucemia felina,
panleucopenia felina y rabia.
La vacunación de
nuestras mascotas es fundamental para su salud, con ellas vamos a
prevenir unas enfermedades que son muy graves (mortales en un gran
porcentaje de casos), por lo tanto debemos llevar a nuestra mascota,
al veterinario en cuanto llegue a nuestras manos.
Normalmente a los
animales de compañía se suelen vacunar a los cuarenta y cinco días
tras su nacimiento, es decir justo después del destete, puesto que
los animales han debido tomar anticuerpos de la leche materna,
aunque la vacunación puede hacerse a otra edad, según criterio
profesional.
De entre todas
las vacunas citadas hay una que es especial. La rabia. Esta vacuna
es obligatoria en la mayoría de las comunidades españolas. Es
obligatoria, para sacar a nuestra mascota del país.
La rabia es una
enfermedad zoonósica, es decir es
transmisible al ser humano, letal y, aunque España es un país libre
de rabia, yo aconsejo a todos los propietarios de mascotas que se la
administren a su animal aunque en su comunidad no sea obligatoria.
La vacuna es el
más claro ejemplo de “más vale prevenir que curar”.
Manuel
Díaz Sánchez - veterinario de Sevilla