inicio artículos

ServiciosMascotas

contactar

Vuestros artículos, experiencias y vivencias.

Artículo:

Chiqui

Enviado por:

Jazmín
  www.jazminweb.com

       

Vivencias: Chiqui

Nunca se sabe lo dura que es la vida, hasta que no te encuentras tirada en la calle, cuando además no quieres está en ella.
Mi nombre es chiqui, es el que tengo de unos años para acá, soy una perrita pequeña, algunos humanos cuando me ven dicen..... uuuufffff que perrita tan fea y que "cosa" más chica de ahí mi nombre.
Tengo una historia que contar como casi todo ser viviente y aunque no he interesado a demasiadas personas, creo que mi vida ha sido bastante interesante y puede ablandar corazones.
Recuerdo que mi primer cuidador era un anciano, me sacaba a pasear por los parques andaba muy despacito por su edad que yo agradecía por mis cortas patitas caminaba a su lado y a veces detrás, me gustaba entretenerme con cualquier cosa que me encontraba a mi paso, olisquear y descubrir nuevos olores, los dos nos mirábamos de vez en cuando para asegurarnos de que
seguíamos juntos en nuestro tranquilo paseo. Puedo decir que tenía una existencia tranquila y feliz.
Un mal día que hacía mucho frío, mi anciano cuidador quedo dormido y no se despertó, me quedé sin paseos sin mi leche templada y lo peor se lo llevaron en un coche muy grande y yo que quería irme con él no me dejaron subir, me dejaron encerrada en casa y a las cuantas horas, los mismos que se lo llevaron
regresaron, me dijeron tú márchate y búscate la vida. Me quedé durante unos días en la puerta echada sobre el felpudo, esperando que mi amigo regresara, pero.... se perdería no volvió, recuerdo que yo cuando aún era más pequeña que soy ahora también me perdí, pero mi anciano cuidador me buscó en el parque y me encontró, recuerdo aquel día porque los dos nos abrazamos de alegría de encontrarnos, pero donde podría yo buscarlo....? ya me había recorrido todos los lugares que frecuentábamos.
Pasaron muchos días no sé cuantos porque no se nada de número...... sólo sé, que cada vez me encontraba más sola y abandonada. Comencé a dar cortos paseo y a encontrarme con otros colegas de la calle y a comer de lo que encontraba en el suelo, un día que hacía mucho, mucho frío me cobijé con mis amigos en unos setos en aquellos momentos estaba hambrienta y muerta de
frío apenas podía ver, algo me pasaba en los ojos, mi cuidador antes cuando vivía con él recuerdo que me los limpiaba con un algodón, aunque a mi no me gustaba, casi siempre me resistía, pero, después de esa limpieza veía mucho mejor, en estos momentos necesitaba una limpieza de ojos y seguro que no me
resistiría.
Así debajo de los setos estuve no sé cuanto tiempo, recuerdo que unas personas me traían comida y agua, me pusieron una caja y por las noches me tapaban con una manta, pero yo no era la única que pasaba hambre, así que la comida que me ponían como yo estaba tan débil se la comían mis colegas grandullones y yo cada vez más delgada y enferma.
Una mañana que estaba lloviendo mucho, estas personas que me ponían el agua y la comida y me arropaban por las noches, escuché que hablaban entre ellos de llevarme al veterinario y de cobijarme en su casa, pero decían, si ya tenemos dos perros que vamos hacer con otro, con el trabajo que dan, y escuché a una de ella decir.... (no te preocupes mamá yo la cuido y me preocupo de ella).......eso era lo que yo quería una mamá.......nunca había
tenido una mamá.
Me llevaron al veterinario me acribillaron viva a pinchazos y gotas y pastillas.... uuuufffff ......en aquellos momento prefería morirme, pero al poco rato me quedé dormida.....no sé cuanto tiempo dormiría pero cuando me desperté estaba en un
cojín tapadita, calentita y ya veía muy bien, lo primero que vi fue a dos personas mirándome y tocando mis orejas y diciendo, cuando se ponga buena y se levante lo primero que haremos será lavarla entera que está demasiado sucia y la mujer más joven dijo y le compraremos un collar, que no tiene, y la más mayor
dijo, que orejas más grande tiene para lo chica que es, esta es una ratonera de Los Palacios, si no es porque me cogió en brazo y empezó a acariciarme, salgo corriendo a mi los ratones me dan mucho miedo, pero me sentía tan bien y calentita que pensé que sólo era una broma de muy mal gusto.
Pasaron los días, ya me encontraba muy bien, me compraron unas latas especiales de comida para perritas pequeñas y delicada y cada día notaba que tenía más fuerzas, pero yo seguía acostada en mi cojín con mi manta, me levantaba para comer y salir al patio para el pipí y esas cosas y rápidamente me acostaba de nuevo, yo seguía estando delicada no me hacia mucha ilusión eso de lavarme el cuerpo y menos mis orejas.
Han pasado varios años desde entonces y me he encontrado con dos cuidadoras y dos hermanos, mi hermano se llama yako y mi hermana se llama Lola los dos me han acogido con mucho cariño y como soy la mayor de edad de los tres me respetan y me cuidan, cuando salimos a dar un paseo los tres juntos, nunca me dejan sola para que no me pierda, como si yo pensara perderme, por nada del mundo me quedaría sin mi nueva familia he vuelto a ser la perrita más feliz del barrio
.


 
Jazmín - Usuario
 

 

 

***

inicio artículos

ServiciosMascotas

contactar

***