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Dientes como agujas.
Tani tiene la edad del "todo juego" los dientes ya le han salido,
son finos como agujas, arañan con la facilidad de un alambre.
Yo le doy juego, revolcones, le provoco metiéndole la mano en la
boca, mano que ella sujeta con esos alfileres de dientes, con una
suavidad calculada que jamás me lo clava. Soy yo quien me provoco a
diario arañazos al retirar la mano o el brazo bruscamente de su
boca. En algunos casos puede llegar a hacerme daño y si hago algún
gesto de dolor Tani lo comprende inmediatamente, cesa el juego e
intenta lamerme el arañazo para curarme.
Nunca imaginé tanta ternura en un perro que por sus
características algunos cazadores les gusta emplear en las realas
para cazar jabalíes.
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