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Tani, un reloj natural.
Es asombroso el reloj natural interno de
los animales. Tani sabe exactamente el horario de rutina de cada uno
de los miembros de la familia, a qué hora llega a casa después del
trabajo.
Un ratito antes de la llegada habitual de
cada uno se sienta en la entrada, en postura de atención y espera la
aparición por la puerta de la persona correspondiente.
Cada llegada es una fiesta, un saludo
cariñoso, una bienvenida, una alegría inmensa.
Como no le dejamos que se nos suba de patas
para evitar mancharnos, Tani se expresa con locas carreras de ida y
venida. A cambio solo pide una cosa: una palabra cariñosa, un saludo
amable.
¡¡Grandes animales que nos empequeñecen a
las personas!!
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