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Tardes de primavera
En las agradables tardes de primavera,
cuando el sol derrama alegría y cálidos rayos sobre la terracita
elevada sobre la calle, Tani se sube a dos patas sobre el bordillo y
observa atentamente los tranquilos paseos de la gente. Alegres y
bulliciosos los niños juegan y corren alrededor de sus padres. Tani
les ladra un par de veces ¡guau, guau! Los niños exclaman ¡un perro
allí arriba!. Otros, los que ya le conocen, les gritan ¡Tani, Tani!
El perro, aunque desde la terracita, se siente parte del juego de
los niños, se le nota feliz y alegre.
Avanza el sol hacia el oeste y sus rayos
inclinados avisan a los paseantes, los niños y Tani que es hora de
recogerse, de terminar el paseo y los juegos ... todos se retiran un
poco cansados, pero satisfechos de haber disfrutado de una tarde
familiar y agradable.
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